Tengo un nombre
Libro
9/10
1 evaluación · 0 comentarios · 🟢 1 · 🟡 0 · 🔴 0
Descripción
La historia de Chanel Miller cambió el mundo para siempre. En 2016, Brock Turner, de diecinueve años, la violó en el campus de Stanford. Lo que llegó después fue vivir bajo un pseudónimo y uno de los juicios más mediáticos de la historia de EE. UU., tras el que Turner fue sentenciado a tan solo seis meses de cárcel. Decidió compartir en la red la carta que leyó a su violador en el juicio: «Tú no me conoces, pero has estado dentro de mí, y por eso estamos aquí hoy», empezaba. Once millones de personas la leyeron en cuatro días, y provocó la indignación de un país y la reacción internacional. Después de cuatro años viviendo en el anonimato ha dado el paso de hacer público
¿Hay perspectiva feminista en Tengo un nombre?
Si te preguntas si hay perspectiva feminista en el libro Tengo un nombre, esta es la respuesta de quienes ya la han evaluado: sale bien parada: la comunidad del Test Violeta le da un 9 sobre 10 y la marca en verde, es decir, no detecta sesgos sexistas relevantes. El veredicto se basa en 1 evaluación independientes.
Lo que mejor funciona: presencia propia (2/2), sin hipersexualización (2/2), sin romantización de la violencia (2/2), agencia propia (2/2). Son los criterios en los que el libro Tengo un nombre obtiene mejor puntuación media.
A medio camino: ruptura de estereotipos (1/2). Aquí las valoraciones están divididas y depende mucho de la lectura de cada persona.
Resultado final: pasa el test violeta. Recuerda que el Test Violeta es una herramienta orientativa y colectiva: si tu lectura es distinta, puedes evaluar el libro Tengo un nombre tú misma y mover la media.
Desglose por criterio
- Ruptura de estereotipos1/2
Estereotipos de referencia: mujeres débiles, pasivas, enemigas de otras mujeres, que lo dejan todo por amor; hombres fuertes, que no muestran sus sentimientos, salvadores.
- Presencia propia2/2
Pueden ser madres, novias o hermanas, pero no están ahí solo por eso.
- Sin hipersexualización2/2
Ejemplos: descripciones físicas o sexuales del cuerpo femenino que no aportan nada a la trama, lenguaje que reduce a la mujer a objeto de deseo, focalización constante en su atractivo desde una mirada masculina.
- Sin romantización de la violencia2/2
La violencia no se confunde con amor ni se presenta como deseable o aceptable.
- Agencia propia2/2
Ellas deciden y mueven la trama, no solo reaccionan a lo que hacen ellos.
Comentarios
Cargando comentarios…